Imaginemos el caso de que en el año 2011 hubieras constituido una renta vitalicia diferida aportando 40.000€.
15 años después, en 2026 vas a empezar a cobrar la renta coincidiendo con tu jubilación (caso habitual de planificación financiera para la jubilación).

El valor financiero de dicha renta en 2026 según te informa la aseguradora es de 62.320€ ya que ha obtenido un rendimiento medio anual del 3%.
(VA – PS) ÷ Nº años
Siendo:
«Nº años» el número de años de duración de la renta temporal, con un máximo de 10 años. Si la renta es vitalicia, se tomará como divisor 10 años.
«VA» el valor actual financiero actuarial de la renta que se constituye.
«PS» el importe de las primas satisfechas.
En este caso:
(62320-40000) / 10 = 2232€ Rentabilidad anual a declarar.
Rendimiento Capital Mobiliario anual: (renta anual x porcentaje por edad tabla Entre 66 y 69 años es el 20%) + 2232€
Imaginemos que la compañía aseguradora de la renta vitalicia nos comunica que nos va a corresponder anualmente por esta renta de por vida 3.000€.
Entonces el Rendimiento del Capital Mobiliario sería: (3000*20%)+2232€ = 2832€.
La parte del rendimiento del capital mobiliario calculado de esta forma se integrará en la base imponible del ahorro del IRPF y estará sujeta a retención a cuenta. Este rendimiento se declara cada año en tu declaración de la renta mientras percibas la renta vitalicia.
De acuerdo. ¿Y el beneficio fiscal donde está? ¿Por qué es tan bueno?
Si fuera una inversión directa en un fondo de inversión o acciones de bolsa, tras su venta para hacer líquida la inversión, declararías la totalidad del rendimiento, es decir, 22320€ de ganancias y tendrías que pagar el 21% aproximado, lo que supondrían unos 4687€ en impuestos, y luego el capital restante lo reinvertirías o te lo gastarías y si vuelves a hacer líquida otra inversión de nuevo pagarías impuestos.
Con la renta vitalicia diferida, con el mismo resultado de la inversión tras 15 años, en vez de pagar de golpe 4.687€, declaramos solo 2.832€ de beneficios al año, que tributarán al 19%, pagaremos cada año 538€ mientras el resto del capital sigue «intacto» generando intereses.
A partir del año 11 pagarías aún menos, entorno a 114€ anuales.
¿Pero si vivo muchos años no termino pagando más que los 4.687€ del pago de impuestos únicos de las otras inversiones «normales»?
Sí, puede que termines pagando más impuestos de manera acumulada tras muchos años, pero la gran ventaja es que el capital sigue generando y generando intereses sin que la fiscalidad le de un golpe fuerte.
Piensa también que estamos hablando de una renta vitalicia diferida constituida con ahorro, pero imagina el gran beneficio fiscal si esa renta se constituye tras vender un inmueble y poder acogerse a la exención fiscal de no tributación por las plusvalías de la venta.
El verdadero potencial fiscal de las rentas vitalicias diferidas se manifiesta de forma espectacular cuando se constituyen mediante la reinversión de ganancias patrimoniales procedentes de la venta de inmuebles u otros activos por parte de personas mayores de 65 años.
Así es como tributa un renta vitalicia diferida. Nota: esto es un ejemplo ilustrativo, para conocer tu caso en detalles debes contratar un asesor fiscal especializado que contemple todas tus variables personales, y en combinación a ellas un asesor financiero en rentas vitalicias como SegurAyala podrá ofrecerte el mejor producto a tus necesidades.

Deja una respuesta